lunes, 2 de julio de 2012

El Reclutamiento 2.0 y los molinos de viento


Permitidme esta licencia con el mejor libro de todos los tiempos que no es otro que "El ingenioso  hidalgo don Quijote de la Mancha" y recuperando de este maravilloso libro uno de los capítulos más conocidos Capítulo octavo. Del buen suceso que el valeroso Don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento transformarlo en el siguiente capítulo:



Del buen suceso que el valeroso Director de RRHH tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de las Redes Sociales y el Reclutamiento 2.0, con otros sucesos dignos de felice recordación 

En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como el Director de RRHH los vio, dijo al Director de su empresa:


—La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ve allí Señor Ruiz, donde se descubren treinta o pocos más desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer nuestro departamento de RRHH, que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan malas prácticas de selección de personal y de gestión del talento de sobre la faz de la tierra e implantar el Reclutamiento 2.0 y las Redes Sociales. 


—¿Qué gigantes? —dijo el Señor Ruiz; son los métodos de RRHH de siempre, de toda la vida.

—Aquellos que allí ve —respondió el Director de RRHH—, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.


—Mira Juan Carlos —respondió el Señor Ruiz— que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar los departamentos de RRHH y la empresa, como lo han hecho toda la vida.


—Bien parece —respondió Juan Carlos— que no está usted cursado en esto de las Redes Sociales y el Reclutamieto 2.0 ni en la gestión del talento y la selección de personal: ellos son gigantes y prácticas que ya no tienen cabida en los RRHH del siglo XXI y si tiene miedo quítese de ahí, y póngase en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.


Y, diciendo esto, dio de espuelas a sus métodos basados en las Redes Sociales, sin atender a las voces que su Director le daba, advirtiéndole que sin duda alguna eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su Director, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran, antes iba diciendo en voces altas:


—Non fuyades [10], cobardes y viles criaturas, que un solo caballero con ganas de innovar en los RRHH es el que os acomete.


Levantóse en esto un poco de viento, y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por el Director de RRHH, dijo:


—Pues aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar.

Y en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su Master en Dirección de RRHH, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre, arremetió a todo el galope de las Redes Sociales y embistió con el primero molino que estaba delante; y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió el Director de la empresa a socorrerle, a todo el correr de sus métodos de toda la vida, y cuando llegó halló que no se podía menear: tal fue el golpe que dio con él.

—¡Válame Dios! —dijo el Señor Ruiz—. ¿No le dije yo Juan Carlos que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento (las practicas de RRHH de toda la vida) y no lo podía ignorar sino quien llevase pájaros en la cabeza?


—Calle, amigo Ruiz —respondió Juan Carlos—, que las cosas de la guerra más que otras están sujetas a continua mudanza; cuanto más, que yo pienso, y es así verdad, que aquellos que no quieren cambiar nada ni implantar las Redes Sociales son los mismos que me robaron el aposento y los libros de Recruiting 2.0  y son los que 
han vuelto estos gigantes en molinos, por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas al cabo al cabo han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mis métodos en el Reclutamiento y en la gestión de personas.


—Dios lo haga como puede —respondió el Señor Ruiz.

No obstante, y aunque os pase esto, seguid intentándolo por favor; de músicos poetas y locos, todos tenemos un poco; y los que creemos en los nuevos Recursos Humanos tendremos que seguir peleando y estrellándonos contra molinos, pero, al final  merecerá la pena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada