domingo, 29 de julio de 2012

La vida es cuestión de paciencia, de lucha y de Amor.

Hace unos días, escribí un post titulado #100.000 razones para creer. El post hablaba de las dificultades que están pasando las familias y algunas orgs dedicadas a ayudar a los discapacitados intelectuales. 

Me ha venido a la cabeza una película estupenda que se llama "Yo Soy Sam" y que muchos recordaréis por la película en si y por la genial interpretación de Sean Penn. Es un padre con una discapacidad intelectual que lucha por estar con su hija y por demostrar al mundo que tener esa discapacidad no le impide amar querer y luchar como a cualquiera de los que nos llamamos "normales" y que tendríamos mucho que callar y aprender de ellos realmente. 

Mi blog como sabéis se llama Redes Humanas 20, y no he encontrado un mejor ejemplo de Red Humana que esta escena de la película que os aconsejo ver: 


¿Puede existir una mejor Red Humana? Cada amigo "discapacitado intelectual" ayuda a Sam a comprar los zapatos para su hija, cada uno aporta lo que puede, hasta llegar a lo que cuestan los zapatos; menudo ejemplo para todos aquellos que nos consideramos "normales" y que no damos un euro aunque nos lo rueguen en ocasiones. ¿ Y qué me decís del momento en el que todos cruzan la carretera con los globos? ¡¡sencillamente genial!!

"Papá tengo mucha suerte ningún padre viene con sus hijos al parque"
Eso es lo que piensa la niña y lo que le dice a su padre; pero las instancias que se creen por encima del bien y del mal, esas que sufrimos también en España y  que están supuestamente dedicadas a cuidar de los menores, y a protegerlos, son capaces sin encomendarse ni a dios ni al diablo de decidir por su cuenta y riesgo que este hombre por el hecho de ser discapacitado no está preparado para cuidar de su hija y deciden quitarle la custodia. 

"Usted no sabe lo que es intentarlo una vez y otra vez sin conseguirlo nunca",le dice en un momento de cansancio Sam a su abogada; pero la fuerza de este hombre de este padre, más capacitado que otros muchos llamados "normales", radica en el amor que siente por su hija, y en las palabras de su hija cuando les dice a todos estos "lumbreras":  "Solo necesito amor" cuando   intentan convencerla de que necesita algo más que su "discapacitado" padre. 

Los hijos necesitan por este orden: 1º Amor, 2º Amor y 3º Amor, y luego lo demás.


Y si en esta vida hay que amoldarse a las reglas que dictan los "sabelotodos" y las "mentes pensantes", lo haremos como lo hizo en otra extraordinaria película Robin Williams "Pacth Adams" la historia de ese Doctor que revolucionó a la comunidad médica oficial aplicando singulares terapias consistentes en hacer reír y proporcionar afecto a los pacientes enfermos de cáncer.


Nos "adaptaremos" a la oficilialidad de esta forma tan especial, no os la perdáis:


Como dice Sam en la primera película de la que os he hablado en este post, al final la vida:
Es cuestión de paciencia, es cuestión de luchar y es cuestión de Amor 

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