Vivimos en una sociedad para mi gusto excesivamente egoísta. En los tiempos de bonanza económica, nadie se acordaba de los demás porque bastante tenían con disfrutar de los supuestos "logros" que estaban consiguiendo, como una segunda vivienda, un segundo coche, o unas increíbles vacaciones ¡como para acordarse de los pobres!; no se iban a acordar de los pobres porque además se veían menos, estaban más "ocultos" porque no los veíamos todos los días en la televisión; y lo que no sale en la televisión parece que no existe. Los "nuevos ricos" tenían suficiente con acumular cosas materiales (que me da la sensación de que no les cabrán en la tumba el día que se mueran). Además los pobres eran pobres porque "querían" por lo visto, y porque eran "tontos" por no apuntarse al carro de lo fácil que era conseguir dinero.
Y ahora en los momentos angustiosos que estamos viviendo, es más difícil acordarse de los demás porque bastante tenemos con intentar salvar nuestra propias vidas.
Así las cosas creo que ha llegado el momento de que pongamos en práctica algo tan saludable socialmente y recomendable personalmente como es el hecho de comenzar una "cadena de favores".
Al igual que ocurría en la película protagonizada por Haley Joel Osment, Kevin Spacey, Helen Hunt y Jon Bon Jovi. Es el momento de escribir en las pizarras de nuestras vidas, la frase que escribía Kevin Spacey en la película: Think of an idea to change our world and put it into ACTION!!!
En la peli, un profesor de ciencias sociales de 7° grado, con el rostro y el alma igualmente llenas de cicatrices, decide asignarles a sus estudiantes la tarea de buscar métodos para mejorar al mundo, por lo menos a la comunidad que les rodea. Trevor McKinney, toma muy en serio la propuesta de su profesor e inventa un sistema ingeniosamente simple: su idea consiste en ayudar a tres personas en algo que no podrían lograr por sí mismos, y en lugar de que el favor le sea devuelto a uno, cada una de esas tres personas deben ayudar a otras tres personas y así sucesivamente.
La pregunta que les hace el profe en la clase a estos niños de once años es: ¿Porqué vamos a pensar en el mundo; al fin y al cabo qué es lo que espera el mundo de nosotros? La respuesta de los niños es : "Nada"; eso es lo terrible y lo realmente cierto, que hemos llegado a un punto en el que los demás no esperan nada de nosotros. Estos niños de once años algún día serán los que tomen las decisiones, y puede que cuando sean mayores se den cuenta de que no les gusta el mundo en el que están. Es muy probable que como contesta uno de los niños de la clase, se sentirán perdidos.
Para que eso no ocurra, la propuesta del profe es la mejor: coged aquello del mundo que no os guste y dadle la vuelta; y lo más importante es que se puede empezar hoy.Empecemos hoy mismo.
Hagamos lo que proponía Trevor McKinney; sería algo tan aparentemente fácil como que cada uno de nosotros se preocupara de ayudar a tres personas a conseguir algo que quieran lograr, y no hablo de darles dinero, sino de ayudarles en algo que quisieran conseguir: la creación de una empresa, una ponencia gratis, un apoyo publicitario,una formación gratis, un post; algo, lo que sea; y esas personas a su vez tendrían el compromiso de ayudar a otras tres personas a conseguir otros logros.
De esta forma utilizaríamos esa palabreja que tanto se usa estos días como es la "sinergia" es decir: el resultado de la acción conjunta de dos o más causas, pero caracterizado por tener un efecto superior al que resulta de la simple suma de dichas causas.
Think of an idea to change our world and put it into ACTION!!!

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