jueves, 13 de septiembre de 2012

Los hijos del viento del Norte: Pies Blancos, Alas Blancas y Manos Blancas


Reconozco que siento debilidad por Escocia, pos sus paisajes, por su gente, y por sus leyendas. Merece la pena entretenerse un rato y leerlas, algunas de ellas son realmente espectaculares. 


Quiero traer a mi blog en este caso, una de sus leyendas Célticas llamada Los Hijos del Viento del Norte:  

El Viento del Norte tenia tres hijos, sus nombres eran: Pies Blancos, Alas Blancas y Manos Blancas.
Eran tan hermosos, que cuando vinieron a nuestro mundo procedentes de sus palacios invisibles, los mortales que los contemplaron murieron al instante, solo sobrevivieron los que no osaron mirarlos y huyeron aterrorizados a lo más profundo y oscuro de los bosques. 
Los tres hermanos al ver que eran demasiado radiantes para los ojos humanos, se desvanecieron con los rayos del sol al atardecer, para reunirse con Ollathair (El Padre Universal).
Volvieron al amanecer, con los primeros rayos del sol, invisibles al ojo humano y nunca más han sido vistos por mortal alguno. ¿Cómo sabemos entonces que existen los tres hijos del Viento del Norte?. Desde la antigüedad se les conoce por las huellas que dejan a su paso, los blancos pies de uno pisando las olas del mar, el blanco brillo y el crujido de miríadas de plumas volando sobre valles y colinas, mientras el viento mueve la copa de los árboles, el silencio de ensoñación con que el tercero descansa en las aguas, desde el helecho hasta el arroyo que baja de la montaña rodeando las rocas y los fresnos como si fuera una bufanda. Les llamamos: Viento Polar, Nieve y Hielo, en lugar de los nombres que llevaron en los albores del tiempo.

Hay ocasiones en las que a nuestras vidas llegan los hijos del Viento del Norte; hay noticias, momentos, situaciones en las que queramos o no, tenemos que enfrentarnos con ellos. No podemos hacer como los antiguos habitantes de Escocia; no podemos y no debemos refugiarnos en los bosques. En esos momentos en los que de repente llega el invierno a nuestras vidas, debemos ser capaces de afrontarlo y de saber que esos vientos del Norte que llegaron asustando a las personas, acabaron transformándose en esas huellas que son el Viento Polar, la Nieve y el Hielo. 

Todo lo que nos pasa en nuestras vidas deja una huella; de nosotros depende que esas huella se convierta en rencor, en odio, en miedo; o que esas huellas seamos capaces de transformarlas en elementos positivos, en mayor serenidad de ánimo, en madurez, en comprensión hacia los demás y en empatía. 

Pies Blancos, Alas Blancas y Manos Blancas llegarán seguro a nuestras vidas antes o después; lo importante es que seamos capaces de transformar esas experiencias en huellas positivas, que seamos capaces de transformar nuestra vida por muy mal que lo hayamos pasado o lo estemos pasando en algo positivo; que seamos capaces de transformarlo por mucho que nos cueste en Viento Polar, Nieve y Hielo. Que esos Pies Blancos nos sirvan para caminar siempre hacia adelante, que esas Alas Blancas nos sirvan para volar por encima de todas las dificultades, y que esas Manos Blancas nos sirvan para construir nuestros sueños y para estrechar con fuerza aquellos a los que amamos. 



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