jueves, 26 de enero de 2012

No lloriquees por tus errores; aprende de ellos.

En estos días, en los que es tan difícil encontrar trabajo, he querido escribir un post sobre las once reglas de Oro que dió Bill Gates, en una conferencia dirigida a alumnos y padres en la Universidad de Yale.

En casi todos los cursos que doy me gusta poner el vídeo de estas once reglas, porque creo que reflejan bastante bien lo que uno debe hacer para encontrar trabajo y para mantenerse en el  (o al menos intentarlo), y también me parecen aplicables para la vida en general.

Regla Uno- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.

Me llama la atención como cuando algo no sale como queríamos o como pensábamos, en seguida decimos, "esto no es justo", "no es justo que me pase esto a mi" "no es justo que este cobre más que yo" etc. Creo que en la vida las cosas no son justas o injustas, simplemente SON.

Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

En esta vida, aunque sea duro pensarlo, en el trabajo nadie nos va a esperar; el mundo va a seguir andando aunque nosotros pensemos que se va a parar porque nos encontramos mal o no estamos en nuestro mejor momento.Distingue la vida personal de la vida profesional.

Regla Tres- No ganarás US$5.000 mensuales justo después de haber salido de la preparatoria y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.

Esta regla debería estar inscrita en la puerta de  todas las universidades; por mi experiencia en procesos de selección de RRHH, os diré que  hay personas recién salidas de la Universidad que vienen a las entrevistas  de trabajo convencidos de que tienen que cobrar mucho dinero y que su licenciatura merece un puesto mayor que el que tu le ofreces. Primero demuestra algo y luego exige; un titulo no significa que seas bueno.

Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.

A todos nos ha pasado el quejarnos de nuestros profesores, de lo duros que eran, de como no nos entendían. Pues como dice Bill Gates, espera a tener un jefe y en ese momento te darás cuenta del valor que tenían realmente nuestros profesores con su paciencia y el estar encima de nosotros; cosa que es mejor que no esperes de un jefe.

Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.

Esta es otra de las reglas que me parece más importante; en relación con lo que comentaba antes de muchos jóvenes de hoy que sin ninguna experiencia te piden sueldos y puestos de primera; muchos de estos jóvenes también creen que algunos trabajos no son dignos de ellos, porque ellos tienen una titulación y claro...no se van a manchar las manos.¡¡¡Que diferencia con nuestros abuelos, que trabajaban pensando que cualquier trabajo era una oportunidad para aprender!!!

Regla Seis- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.

Los seres humanos, no nos caracterizamos precisamente por reconocer nuestros errores; cuando somos pequeños, y se nos cae algo y lo rompemos, lo primero que decimos es "yo no he sido" aunque lo hayamos roto delante de las narices de nuestros padres; pues hay muchas personas que se hacen mayores y siguen diciendo lo mismo "yo no he sido" o algo peor "la culpa ha sido de ese" o algo mucho peor aún, "la culpa es de mis padres porque no me enseñaron esto". 
Vamos a ver; tus padres te enseñaron sin duda lo mejor que pudieron y todo lo que pudieron; a partir de una cierta edad ( la mayoría de edad) tu no puedes quejarte de que tus padres no te hayan enseñado a nadar; ¡¡¡vete tu a la piscina y aprende!!!, pero no lloriquees.



Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva onda en la que estabas. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.

Aquí hay poco más que decir; limpia tu habitación, limpia tu casa y luego ya....quéjate si quieres de lo que han hecho tus padres en este mundo; mira un poquito el tuyo y ponlo en orden primero.

Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.

Otra cosa que hay que explicar muy bien a nuestros hijos; en la escuela puedes fallar y no pasa nada, sigues pasando de curso; esto, en la vida real no va a pasar seguro, si fallas en tu trabajo, igual y con mucha suerte te dan una oportunidad más, y a lo peor y lo más seguro es que no te den ninguna.

Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

Aquí volvemos a lo mismo; el trabajo no es el colegio; muchos en el trabajo piensan que es como el cole; olvídate, no tiene nada que ver; espabila, no esperes a que te vengan a buscar, ten iniciativa, y prepárate por tu cuenta lo mejor que puedas.

Regla Diez- La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

Esto va dedicado a aquellos que creen que esta vida es como las pelis, que al final el bueno gana siempre, el coche del malo siempre pincha, y la novia nos espera....,despierta muchacho, levántate, vete a trabajar y pelea por tu trabajo.

Regla Once- Sé amable con los "NERDS" (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

Tenemos también los seres humanos la tendencia a despreciar a los empollones, a los ratones de biblioteca,a los aplicados; de ellos decimos que son aburridos, no saben jugar al futbol, no se dedican a ligotear y nos reímos de ellos. Más nos valdría pensarlo antes de hacerlo, más que nada, porque a lo mejor esa persona de la que nos reíamos es la que nos puede ofrecer un puesto de trabajo el día de mañana.

Sé que son reglas duras, y algunas pueden resultar hasta desagradables, pero también creo que son muy reales y que acaban cumpliéndose en esta vida; y desde luego como padre, me gustaría que mi hijo tuviera muy en cuenta estas once reglas porque creo que le servirán bastante.


viernes, 13 de enero de 2012

¿Cómo explico que soy Community Manager?

Este post lo escribo desde el respeto que me merecen los Community Manager, cualquiera que sea su acepción, definición o labor que desarrollen.



Pero precisamente es tal el revuelo que está formando esta figura, que creo que no viene mal poner un poco de humor a algo que está llevando incluso a algunas personas al enfrentamiento personal;  a estas personas habría que decirles lo que dicen Les Luthiers: "No te tomes la vida tan en serio; al fin y al cabo no saldrás vivo de ella"

Aclarado esto, yo me he imaginado la siguiente historia de un chico que un día decidió hacer un curso de Community Manager y su posterior calvario para explicarle al mundo esa figura.

Aquella mañana Juan estaba todo orgulloso; había terminado su curso de Community Manager y llevaba en sus manos un certificado que así lo acreditaba. Se tomó un café con sus compañeros de curso para celebrarlo y decidió regresar a casa andando para saborear su pequeño triunfo personal.
Por el camino pensaba que ahora ya podría por fin explicarle a sus padres y amigos que significaba ese curso al que se había apuntado y que nadie entendía.

Antes de subir a casa se quedó mirando una tienda de ordenadores y de teléfonos móviles y se imaginó esas herramientas de trabajo en sus manos llevando las redes sociales de alguna empresa, como tantas veces  había oído en el curso.

Al entrar en casa encontró a sus padres en el salón viendo la tele.
Buenas tardes padres ya tengo mi título de Community Manager; el padre al oir aquel nombre tan raro miró levemente a su hijo y siguió viendo la tele; la madre hizo algún esfuerzo más por entender lo que les había dicho su hijo.

-¿"Comuniti" que hijo?
- Community Manager Mamá
- Ya......¿y eso qué es hijo?
- Un gestor de comunidades Mamá
- Que bien hijo, Administrador de Comunidades como Pedro
- ¿Qué Pedro?
- Pedro, el Administrador de nuestra comunidad de vecinos, eso está bien hijo, eres Administrador ¡¡Enhorabuena!!
- No no mamá.....esto son comunidades online,  en internet, no comunidades de vecinos.
- ¿Online? no te entiendo hijo.....
- Déjalo Mamá, ya te lo explicaré

Juan se fué a su cuarto pensando que sus amigos le entenderían mejor que sus padres por un tema generacional.

Mientras iba a su cuarto no escuchó el comentario que su padre le hacía a su madre: "Ya te había dicho yo que este hijo nuestro era un poco raro" No va y dice que es "Comuniti manage" o no sé que.



Dejó en la mesa su título de Community Manager y llamó por teléfono a sus amigos para quedar esa noche.

Se reunieron en el mismo bar donde lo hacían siempre, y Juan todo contento les dijo a sus amigos "Ya he terminado por fin mi curso de  Community Manager".

¡¡Estupendo!!! le dijeron sus amigos, te has hecho Manager, o sea que vas a ser representante de artistas...........Joder, que suerte, vas a ganar un pastón.

No no, no es eso decía Juan, es para gestionar las redes sociales de alguna empresa, por internet desde casa.

¡¡¡¡¡Encima desde casa!!!!!, decían sus amigos; representa a artistas y desde casa, esto es un chollo; otra ronda por Juan!!!!

Juan hizo un esfuerzo por intentar explicar a sus amigos que no era eso......pero su explicación llegaba tarde, sus amigos habían decidido hacer una conga al cántico de ¡¡¡¡Juan es Manager!!!!! , ¡¡¡¡Juan es Manager!!!!



El tema de la conga fue lo que terminó por sacar de quicio a Juan que decidió irse del bar y dejar allí a sus amigos bailando, (eso si) un tanto alcoholizados.

Regresó a su casa bastante más confundido de lo que había salido aquel mediodía de su curso de Community Manager. Lo de sus padres lo entendía, al fin y al cabo eran otra generación y el tema de las redes sociales e internet les quedaba un poco lejos; pero lo de sus amigos le había dejado bastante desconcertado.

Según le habían contado en el curso, esto era la profesión del futuro, pero por lo que Juan veía; efectivamente sería la profesión del futuro porque en el presente nadie tenía mucha idea de lo que era.

El día había sido raro; comenzó muy bien con el final de su curso y la celebración con sus compañeros, pero a medida que fue avanzando el día intentando explicar a los suyos en que consistía ese curso y ese título, su euforia se había ido transformando en extrañeza y en desilusión.

Antes de irse a dormir se agarró a su última esperanza, su hijo, fruto de una anterior relación y al que recogería este fin de semana, a lo mejor este le entendía.............

Juan recogió a su hijo y subieron al coche, iban hablando de las cosas del cole y del fútbol, y  en un semáforo Juan miró por el retrovisor a su hijo y le preguntó "Hijo, ¿porque soy Community Manager?" a lo que su hijo le contestó "porque es lo que tu has querido papi", y sonrieron los dos............