jueves, 23 de mayo de 2013

Reclutamiento 2.0 con HighLight, una nueva aplicación móvil.

Soy de los que piensan que hace tiempo que los RRHH comenzaron un viaje iniciático y sin retorno hacía el Reclutamiento 2.0 

Y hace tiempo también que decidí recorrer al lado de los RRHH ese viaje. Viaje para el que las organizaciones deberán estar preparadas, o me temo que les va a pillar el tren. 

Como todos los viajes iniciáticos el camino no es fácil; en ocasiones incluso es difícil y tortuoso por todos aquellos descreídos que siguen pensando que son y serán mejores los métodos tradicionales de reclutamiento.


Da igual que les expliques las ventajas de reclutar con redes y el ahorro de costes del mismo, ellos siguen pensando que es mejor lo “de siempre”.

De todos modos estos dinosaurios del reclutamiento acabarán despareciendo como lo hicieron en su día los dinosaurios de verdad.

Son muchas las redes y las herramientas que ya he comentado en este blog para hacer un efectivo reclutamiento 2.0.

En este caso la herramienta que quiero comentar es una aplicación llamada HighLight, una nueva aplicación móvil destinada a descubrir gente a nuestro alrededor.

Highlight reclutamiento 2.0

La herramienta funciona constantemente en segundo plano en el móvil, recabando información sobre personas que estén cerca de nosotros y estén conectadas también a la red de HighLight. 

Cuando la aplicación detecta a alguien en los alrededores, nos permite ver su nombre, fotos que tenga publicadas, intereses, amigos en comúnpuesto de trabajo, así como otros perfiles que tenga en las redes sociales. 

Podemos verlo en estas capturas de pantalla de la aplicación en mi móvil. He destacado en rojo su lugar de trabajo.

Highlight reclutamiento 2.0

Me indica donde trabaja, que cosas tenemos en común y sus otros perfiles en redes sociales. 

También me informa de las veces que ha estado cerca de mi 


Y como decía, también nos informa de los otros perfiles que pueda tener en Twitter Linkedin o Facebook la persona: 

Highlight reclutamiento 2.0


Es como vemos una aplicación que bien utilizada como digo siempre en estos casos, nos puede ayudar a informarnos de personas, sus puestos de trabajo, afinidades, cercanía y perfiles en redes sociales. 

Es tan sencillo como descargarme la aplicación a mi móvil; la propia aplicación me va a informar de las personas que estén cerca de mi, y puedo visitar su perfil de Twitter, o de Linkedin y de esta forma estaré haciendo una aproximación a posibles candidatos a un puesto de trabajo, puedo contactar con ellos si lo creo necesario, y puedo reclutar candidatos a través de Redes Sociales y de aplicaciones móviles. Puedo en definitiva seguir recorriendo con los departamentos de RRHH, su viaje iniciático hacia el Reclutamiento 2.0 y los RRHH 2.0. 







miércoles, 8 de mayo de 2013

La formación exige cambiar el foco del producto al alumno.


La formación actual no puede ser una formación cualquiera; de la misma manera que hace unos años el marketing cambió la orientación de su foco, pasándolo del producto al cliente, la formación debe hacerlo también.  

Se está dando en muchos casos una formación "a granel", donde lo que importa es el producto que vendo y venderlo por encima de todo, sin tener en cuenta las necesidades reales del alumno, del docente, que debería ser el fin último de cualquier formación.

Y esto es por desgracia aplicable a cualquier disciplina que miremos, da igual que sea en RRHH, que en Social Media, que en Marketing, que en lo que queramos.

Y también por desgracia es aplicable a las formaciones dentro de las organizaciones y a las de fuera. 

Si pretendemos cambiar el modelo de empresa con todas sus consecuencias, si queremos llevar a cabo una efectiva gestión del cambio, la formación tiene que ser uno de sus pilares básicos.
Estamos viviendo una época de saturación de formación, en muchos casos y por desgracia, aprovechando la falta de oportunidades laborales, y eso está repercutiendo directamente en la calidad de la formación que se imparte.

Muchas personas llevadas por la falta de empleo y de oportunidades están agarrándose a los cursos de formación como a un clavo ardiendo; y estas personas tienen todo el derecho a hacerlo, pero tienen también derecho a recibir una formación seria, pensada, elaborada y de calidad.


Lo malo de esto, es que otras muchas personas con pocos escrúpulos y por aquello del vender, vender y vender están vendiendo unas motos, que luego ni siquiera arrancan; pero les da igual porque como ya han vendido y han dado ese curso pues no hay problema.

La formación debe estar centrada y pensada para el alumno, no para el lucimiento personal del formador, ni para hacer caja exclusivamente.

Una formación de calidad exige una detección de necesidades, un estudio del perfil del alumnado y de los formadores, una adaptación y actualización  de los contenidos, una preparación de los mismos; lo que no puede valer es repetir siempre lo mismo sea cual sea el alumnado, sea cual sea el escenario, y sea cual sea el resultado.

La organización 2.0 exige que se cuide la formación, exige que se hagan controles de calidad de la misma, exige la participación de los alumnos en la elaboración y desarrollo de la misma. Pero en muchos casos estamos cogiendo una deriva mala, una deriva hacia el todo vale, todo cuela y aquí no pasa nada. 

Elaborar un plan de formación no es algo que se pueda ni deba hacer como el que hace churros, porque al final en vez de formación hará efectivamente churros. El problema es que esos churros no acaban repercutiendo casi nunca en quien ha elaborado ese plan ni en quien ha impartido la formación, acaba repercutiendo en el alumno que es el que iba cargado de expectativas e ilusiones y es el que en muchos casos ha hecho un esfuerzo económico para poder pagar esa formación/churro.

Tanto si es una formación de oferta como si es una formación de demanda hay que exigir un mínimo de calidad de sensatez y de respeto hacia los alumnos. Tanto si es una formación interna como externa hay que exigirlo también. 

Como decía al principio y al igual que en el Marketing, en la formación hay que acabar con esta Orientación al Producto (es decir: creamos un producto y creamos la demanda intentando convencer al usuario de sus virtudes), y empezar con la Orientación al cliente, al alumno, (es decir: escuchar a los clientes, identificar sus necesidades, entender lo que quiere y ofrecérselo).